Consecuencias

 

 

 

 

Los niños y niñas que sobreviven al abuso – según destaca el informe del Estado Mundial de la Infancia 2007– suelen sufrir daños físicos y psicológicos a corto y largo plazo, que afectan su capacidad de aprender y de relacionarse socialmente.

Junto a los graves problemas en el ajuste sexual, destacan también trastornos disociativos de la personalidad que originan problemas sociales.

      Las consecuencias son diferentes si la persona abusadora es un familiar, un extraño u otro niño mayor que él o ella. También difieren si la relación sexual ha sido violenta o no.

Los abusos en familia suelen ser más traumáticos, ya que para el niño suponen además sentimientos contradictorios en cuanto a la confianza, la protección, y el apego que esperamos y sentimos con relación a nuestros propios familiares.
 
             
 
 

CONSECUENCIAS A CORTO PLAZO DEL ABUSO SEXUAL


Físicas

  • pesadillas y problemas de sueño
  • cambios de hábitos de comida
  • pérdida de control de esfínteres

Conductuales:
  • consumo de drogas y alcohol
  • fugas
  • conductas auto lesivas o suicidas
  • hiperactividad
  • bajada del rendimiento académico

Emocionales:
  • miedo generalizado
  • agresividad
  • culpa y vergüenza
  • ansiedad
  • depresión
  • baja autoestima
  • rechazo al propio cuerpo

Sexuales:
  • conocimiento sexual precoz e impropio a su edad
  • masturbación compulsiva
  • exhibicionismo
  • problemas de identidad sexual

Sociales:
  • aislamiento
  • déficit en habilidades sociales
  • retraimiento social
  • conductas antisociales
      CONSECUENCIAS A LARGO PLAZO DEL ABUSO SEXUAL INFANTIL


Físicas:
  • dolores crónicos generales
  • hipocondría o trastornos psicosomáticos
  • alteraciones del sueño y pesadillas constantes
  • problemas gastrointestinales
  • desorden alimentario

Conductuales:
  • intento de suicidio
  • consumo de drogas y alcohol
  • trastorno de identidad

Emocionales:
  • depresión
  • ansiedad
  • baja autoestima
  • dificultad para expresar sentimientos

Sexuales:
  • fobias sexuales
  • disfunciones sexuales
  • falta de satisfacción o incapacidad para el orgasmo
  • alteraciones de la motivación sexual
  • mayor probabilidad de sufrir violaciones y de entrar en la prostitución
  • dificultad para establecer relaciones sexuales

Sociales:
  • problemas de relación interpersonal
  • aislamiento
  • dificultades de vinculación afectiva con los hijos
 
             
             
Fuente: Abuso Sexual Infantil: Manual para Profesionales. Save the Children.

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